- Pregunta
- En pacientes con infarto de miocardio previo no complicado que reciben betabloqueantes a largo plazo, ¿es seguro suspender el tratamiento en comparación con continuarlo?
- Diseño
- Ensayo multicéntrico, abierto, aleatorizado 1:1 y de no inferioridad, realizado en 49 centros de Francia. Se aleatorizaron 3698 pacientes, con una mediana de seguimiento de 3,0 años.
- Población
- Pacientes con antecedente de infarto de miocardio, con fracción de eyección del ventrículo izquierdo de al menos 40% bajo tratamiento betabloqueante prolongado y sin eventos cardiovasculares en los 6 meses previos. La mediana de tiempo desde el último infarto hasta la aleatorización fue de 2,9 años.
- Intervención
- Interrupción del tratamiento betabloqueante (1846 pacientes).
- Control
- Continuación del betabloqueante habitual (1852 pacientes).
- Objetivo primario
- Compuesto de muerte, infarto de miocardio no fatal, accidente cerebrovascular no fatal u hospitalización por causas cardiovasculares en el seguimiento más prolongado (mínimo 1 año). La no inferioridad se definió como una diferencia entre grupos menor de 3 puntos porcentuales en el límite superior del IC 95%.
- Resultados
- El desenlace primario ocurrió en 432 de 1812 pacientes (23,8%) del grupo de interrupción y en 384 de 1821 (21,1%) del grupo de continuación (diferencia de riesgo 2,8 puntos porcentuales; IC 95% <0,1 a 5,5; HR 1,16; IC 95% 1,01 a 1,33; P = 0,44 para no inferioridad). La interrupción no pareció mejorar la calidad de vida.
- Conclusión
- La interrupción del betabloqueante a largo plazo tras un infarto no demostró ser no inferior a la estrategia de continuación.
- Por qué importa
- El estudio aportó evidencia aleatorizada sobre una pregunta frecuente en la práctica: suspender de rutina el betabloqueante en pacientes estables con función ventricular preservada no demostró ser una estrategia segura, y tampoco mejoró la calidad de vida.
Ficha generada automáticamente con IA a partir del resumen de la publicación original y del registro del estudio; cada cifra se controló contra esas fuentes. Puede contener errores: verificá los datos en la fuente antes de usarlos en decisiones clínicas.
Generada el 18 de octubre de 2026