- Pregunta
- ¿Una estrategia de control metabólico intensivo basada en insulina, iniciada de forma aguda y mantenida a largo plazo, mejora la supervivencia de pacientes con diabetes tipo 2 tras un infarto agudo de miocardio, en comparación con el manejo convencional?
- Diseño
- Ensayo aleatorizado y abierto de tres grupos que incluyó a 1253 pacientes (edad media 68 años; 67% varones). La mediana de duración del estudio fue de 2,1 años.
- Población
- Pacientes con diabetes tipo 2 y sospecha de infarto agudo de miocardio.
- Intervención
- Grupo 1: infusión aguda de insulina-glucosa seguida de control glucémico a largo plazo basado en insulina. Grupo 2: infusión de insulina-glucosa seguida de control glucémico estándar.
- Control
- Grupo 3: manejo metabólico habitual según la práctica local, sin infusión de insulina-glucosa.
- Objetivo primario
- Mortalidad por todas las causas, comparando los grupos 1 y 2. La comparación de mortalidad entre los grupos 2 y 3 fue el objetivo secundario y la morbilidad (reinfartos no fatales y ACV) el terciario.
- Resultados
- La mortalidad no difirió entre el grupo 1 (23,4%) y el grupo 2 (22,6%): HR 1,03; IC 95% 0,79-1,34; P=0,831. Tampoco hubo diferencias entre los grupos 2 y 3 (19,3%): HR 1,23; IC 95% 0,89-1,69; P=0,203. No hubo diferencias significativas en reinfartos no fatales ni ACV.
- Conclusión
- El tratamiento con insulina introducido de forma aguda y mantenido a largo plazo no mejoró la supervivencia ni redujo los eventos no fatales frente al manejo convencional con niveles similares de control glucémico.
- Por qué importa
- El estudio indicó que el beneficio observado en el DIGAMI original no se reproducía con una estrategia basada en insulina, aunque sus resultados sugirieron que la glucemia sigue siendo un predictor independiente importante de mortalidad a largo plazo y que su control es parte relevante del manejo.
Ficha generada automáticamente con IA a partir del resumen de la publicación original y del registro del estudio; cada cifra se controló contra esas fuentes. Puede contener errores: verificá los datos en la fuente antes de usarlos en decisiones clínicas.
Generada el 10 de octubre de 2026