- Pregunta
- ¿El tratamiento crónico con betabloqueantes sigue siendo útil tras un infarto agudo de miocardio cuando la función sistólica del ventrículo izquierdo está conservada, en la era actual de revascularización y tratamiento médico moderno?
- Diseño
- Ensayo aleatorizado, abierto, de grupos paralelos, realizado en 45 centros de Suecia, Estonia y Nueva Zelanda; se aleatorizaron 5020 pacientes (95,4 % de Suecia) y la mediana de seguimiento fue de 3,5 años.
- Población
- Pacientes con infarto agudo de miocardio a quienes se les realizó coronariografía y que tenían fracción de eyección del ventrículo izquierdo de al menos 50 %.
- Intervención
- Tratamiento prolongado con un betabloqueante (metoprolol o bisoprolol), con la dosis a criterio del médico tratante.
- Control
- Ausencia de tratamiento betabloqueante, con el resto de la terapia basada en la evidencia.
- Objetivo primario
- Compuesto de muerte por cualquier causa o nuevo infarto de miocardio.
- Resultados
- El evento primario ocurrió en 199 de 2508 pacientes (7,9 %) con betabloqueante y en 208 de 2512 (8,3 %) sin betabloqueante (HR 0,96; IC 95 % 0,79 a 1,16; P = 0,64). La mortalidad por cualquier causa fue de 3,9 % y 4,1 %, respectivamente.
- Seguridad
- La hospitalización por bradicardia, bloqueo auriculoventricular de segundo o tercer grado, hipotensión, síncope o implante de marcapasos ocurrió en 3,4 % con betabloqueante y 3,2 % sin él; las hospitalizaciones por asma o EPOC fueron de 0,6 % en ambos grupos.
- Conclusión
- En pacientes con infarto agudo de miocardio y fracción de eyección conservada, el betabloqueante a largo plazo no redujo el riesgo de muerte o nuevo infarto frente a no usarlo.
- Por qué importa
- Puso en duda el uso sistemático y prolongado de betabloqueantes en pacientes con infarto y función ventricular conservada, apoyando una reevaluación de esta práctica en el contexto del tratamiento actual.
Ficha generada automáticamente con IA a partir del resumen de la publicación original y del registro del estudio; cada cifra se controló contra esas fuentes. Puede contener errores: verificá los datos en la fuente antes de usarlos en decisiones clínicas.
Generada el 7 de octubre de 2026